Pasé dos semanas en Mérida visitando a mis padres, mi hermana y mis amigos, y esto fue más o menos lo que hice:
Día 1
Adoptaron un perrito en la casa de mi mamá. Estaba muy pequeño y aún debía tomar tetero.
Día 2
Con Rukmini y Kalindi.
Día 3
El cachorro y sus posiciones graciosas para dormir.
Pasé un buen rato en el patio, viendo las flores de mi mamá.
Siempre me gustaron éstas, pero no sé cómo se llaman.
Calas.
Tuna. Esto se come, ¿cierto?
Rosas.
Día 4
Conseguí Sweet Tarts! Siempre quise probarlos.
Día 5
Póster de la XIII Semana Cultural del Japón en Mérida.
Fuimos a comer donas de Maxi Donas, acompañadas de té y café.
Día 6
El cachorrito recibió la visita de uno de sus hermanitos.
Día 7
Día 8
Otro hermanito del cachorro. Este está en Barinas ahora.
Una de las primeras comidas después de dejar el tetero.
Día 9
Celebrando el cumpleaños de Kalindi.
Fireworks para mí!
Buda, hecho por Olinto.
Un boceto de Olinto.
Calas, Pascuas y Helicornias, también por Olinto.
Revisando las ilustraciones de Kalindi, me conseguí esta. Quedé enamorada.
Día 10
La flor de loto de Origami.
Día 11
Se fue la luz en la noche, y a Koda lo visitó su hermanita.
Estaba de mal humor porque quería dormir.
Día 12
El avatar de mi hermana en un juego.
Día 13
Koda durmiendo y haciendo estiramientos a la vez.
Día 14
Nos conseguimos esta panela de papelón repleta de hormigas. Miren los túneles y todo! Me llevé una picada por agarrarla.
En el concierto de cierre de la Semana del Japón, con Hana Kobayashi y Ananda Jazz Ensamble.
La lata de sopa de tomate Campbell’s de mi hermana.
Y los clips románticos que me regaló.
Día 15
Flores de azahar, en el porche de la casa de mi mamá. La última foto que tomé antes de partir.
Y esto fue todo. Espero no haberlas aburrido. La pasé bien en Mérida, pero no hay nada mejor que estar en casa. Otro día les contaré sobre los conciertos de la Semana del Japón. Cuídense mucho,